Pavel A. Montes-Hernández, Departamento de Medicina Interna, Hospital General de Xoco, Secretaría de Salud, Ciudad de México, México
Alberto F. Rubio-Guerra, Enseñanza e Investigación, Hospital General de Ticomán, Secretaría de Salud, Ciudad de México, México
Ivonne G. Narváez-Ortiz, Facultad Mexicana de Medicina, Universidad La Salle, Ciudad de México, México
Jorge A. Ayala-San Pedro, Departamento de Medicina Interna, Hospital General de Ticomán, Secretaría de Salud, Ciudad de México, México
Jorge L. Narváez-Rivera, Departamento de Ecocardiografía, Hospital General de Ticomán, Secretaría de Salud, Ciudad de México, México
Juan A. Suárez-Cuenca, Departamento de Medicina Interna, Hospital General de Xoco, Secretaría de Salud, Ciudad de México, México
Teodoro Montes-Hernández, Departamento de Medicina Interna, Hospital General de Xoco, Secretaría de Salud, Ciudad de México, México
Dylani R. Ávila-Salcedo, Departamento de Medicina Interna, Hospital General de Ticomán, Secretaría de Salud, Ciudad de México, México
Alberto Melchor-López, Departamento de Medicina Interna, Hospital General de Xoco, Secretaría de Salud, Ciudad de México, México
Objetivo: Evaluar la correlación entre el índice de adiposidad visceral (VAI, Visceral Adiposity Index) y el grosor de la grasa epicárdica (GGE) en pacientes con síndrome metabólico. Método: Estudio transversal que incluyó a 53 pacientes con síndrome metabólico diagnosticado de acuerdo con los criterios de la Federación Internacional de Diabetes. El VAI se calculó a partir de parámetros antropométricos y bioquímicos, y el GGE se midió mediante ecocardiografía transtorácica. Las variables se describieron con medidas de tendencia central y dispersión. La normalidad se evaluó con la prueba de Kolmogórov-Smirnov. La asociación entre VAI y GGE se analizó con el coeficiente de correlación de Spearman, y se aplicó regresión lineal múltiple para identificar predictores independientes del GGE. Resultados: Se observó una correlación positiva y significativa entre el VAI y el GGE (ρ = 0.603; p < 0.001). El modelo de regresión múltiple fue estadísticamente significativo (F = 5.408; p < 0.001) y explicó el 46.2% de la variabilidad del GGE (R² = 0.462). El VAI se mantuvo como el único predictor independiente (B = 0.165; p = 0.004), indicando que, por cada unidad de incremento en el VAI, el GGE aumentó 0.165 mm. Se derivó una ecuación parsimoniosa: GGE = 3.898 + 0.165 × VAI. Ninguna de las demás variables mostró asociación significativa. Conclusiones: El VAI es un predictor independiente y robusto del grosor de la grasa epicárdica en pacientes con síndrome metabólico. La ecuación propuesta constituye una herramienta práctica y no invasiva para la estimación indirecta del GGE en entornos clínicos sin ecocardiografía, con potencial utilidad en la estratificación del riesgo cardiometabólico.
Palabras clave: Índice de adiposidad visceral. Grosor de la grasa epicárdica. Riesgo cardiometabólico.